Consideraciones clave para personas que viven con el VIH

Introducción

El VIH es neurovirulento y una proporción importante de las personas infectadas con el VIH que no reciben tratamiento antirretroviral de gran actividad (TARGA) muestran síntomas relevantes clínicamente en el Sistema Nervioso Central (SNC).1

  • Los trastornos neurocognitivos asociados al VIH (TNAV) siguen siendo habituales a pesar del uso de TARGA.2
  • La prevalencia de TNAV sigue siendo alta en pacientes con una supresión de viremia de larga duración3, aunque suele presentar síntomas más leves en la era de TARGA y con frecuencia no se diagnostica.1
  • Los TNAV pueden afectar a las actividades de la vida diaria y suponen un reto para la vida laboral.4 También se pueden asociar con una menor adherencia a los medicamentos5 y una menor esperanza de vida.6

Clasificación de TNAV

Los TNAV engloban una serie de efectos neurocongnitivos que pueden asociarse a la infección por VIH. Estos pueden clasificarse en las siguientes categorías y en cada caso no debe haber evidencias de otra causa preexistente (no relacionada con el VIH):7

  • Daño neurocognitivo asintomático (DNCA)
    • Daño adquirido de la función cognitiva que implica al menos dos dominios de habilidad y que no interfiere con el funcionamiento cotidiano.
    • No cumple con los criterios para delirios o demencia.
  • Trastorno neurocognitivo moderado (TNM)
    • Daño adquirido de la función cognitiva que implica al menos dos dominios de habilidad y que resulta en una interferencia al menos moderada en las actividades diarias.
    • No cumple con los criterios para delirios o demencia.
  • Demencia asociada al VIH (DAV)
    • Daño adquirido pronunciado en el funcionamiento cognitivo que implica al menos dos dominios de habilidad (normalmente varios), especialmente en el aprendizaje de nueva información, procesamiento de información ralentizado y una concentración/atención deficiente y que provoca una interferencia pronunciada con el funcionamiento diario.
       


Mientras que el TARGA ha reducido la incidencia de DAV en los países desarrollados, la prevalencia de DNCA y TNM parece incrementarse a la vez que aumenta la supervivencia de los pacientes.8

  • Además, hay pruebas que sugieren que la DAV no es una consecuencia inevitable del TNM; puede producirse un ciclo fluctuante, en el que algunos pacientes muestren mejorías en los signos/síntomas neurocognitivos con el paso del tiempo.1
     

Figura 1. Prevalencia de TNAV 


 
   



Creado a partir de: McArthur J, Steiner J, et al. Ann Neurol 2010;67:699–714; Antinori A, Arendt G, et al. Neurology 2007;69:1789–99.
 

Referencias

  1. Valcour V, Sithinamsuwan P, Letendre S, et al. Pathogenesis of HIV in the central nervous system. Curr HIV/AIDS Rep. 2011;8:54–61.  
  2. Heaton RK, Franklin DR, Ellis RJ, et al.HIV-associated neurocognitive disorders before and during the era of combination antiretroviral therapy: differences in rates, nature, and predictors. J Neurovirol. 2011;17:3–16.
  3. Simioni S, Cavassini M, Annoni JM, et al. Cognitive dysfunction in HIV patients despite long-standing suppression of viremia. AIDS. 2010;24:1243–1250.
  4. Heaton RK, Velin RA, McCutchan JA, et al. Neuropsychological impairment in human immunodeficiency virus-infection: implications for employment. HNRC Group. HIV Neurobehavioral Research Center. Psychosom Med. 1994;56:8–17.
  5. Woods SP, Moran LM, Carey CL, et al. Prospective memory in HIV infection: is "remembering to remember" a unique predictor of self-reported medication management? Arch Clin Neuropsychol. 2008;23:257–270.
  6. Sevigny JJ, Albert SM, McDermott MP, et al. An evaluation of neurocognitive status and markers of immune activation as predictors of time to death in advanced HIV infection. Arch Neurol. 2007;64:97–102.
  7. Antinori A, Arendt G, Becker JT, et al. Updated research nosology for HIV-associated neurocognitive disorders. Neurology. 2007;69:1789–1799.
  8. Singh D. Neurocognitive Impairment In PLWHA: Clinical Features And Assessment. Southern African Journal of HIV Medicine. 2009;10(3):30–34.