Consideraciones clave para personas que viven con VIH

La hipertensión tiene un papel etiológico fundamental en el desarrollo de cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular, insuficiencia cardiaca y falla renal.1



En un estudio de personas que viven con VIH2 (n=214), los pacientes con hipertensión presentaban con mucha mayor frecuencia las siguientes complicaciones, en comparación con quienes tenían una presión arterial (PA) normal:

  • Proteinuria persistente (41% frente al 2,8%; p<0,001)
  • Cardiopatía coronaria (16% frente a 1,3%; p<0,0001)
  • Infarto al miocardio (IM; 8,1% frente a 0,7%; p<0,005)
     

En otro estudio también se asociaron a la hipertensión una menor tasa de filtración glomerular y mayor frecuencia de microalbuminuria.3



Entre personas que viven con VIH se han detectado tasas mucho más elevadas de hipertensión que entre aquellas que no lo tienen.

  • En otro análisis de un gran número de personas que viven con VIH (n=3,851), la prevalencia de la hipertensión fue del 21,2% frente al 15,9% de los individuos VIH negativos (p<0,0001).4
  • Esta conclusión se confirmó en otros análisis de alcance más reducido,5,6 aunque en algunos estudios no se detectó un aumento notable en la prevalencia de la hipertensión sistólica en individuos VIH positivos frente a individuos VIH negativos.3,7,8
    • La hipertensión puede estar asociada al uso de tratamiento antirretroviral (ARV) combinado durante varios años.3,7
       


Las pruebas de hipertensión deben formar parte de la valoración habitual en todas las personas que viven con VIH.9 Consulte la sección sobre herramientas de diagnóstico para obtener información detallada. 



Existen importantes interacciones medicamentosas posibles entre los antihipertensivos y los ARV. Consulte la sección sobre interacciones medicamentosas del VIH para obtener información detallada. 




Referencias

  1. World Health Organization, International Society of Hypertension Writing Group. 2003 World Health Organization (WHO)/International Society of Hypertension (ISH) statement on management of hypertension. J Hypertension. 2003;21:1983–92.
  2. Jung O, Bickel M, Ditting T, et al. Hypertension in HIV-1-infected patients and its impact on renal and cardiovascular integrity. Nephrol Dial Transplant. 2004;19:2250–8.
  3. Baekken M, Os I, Sandvik L, Oektedalen O. Hypertension in an urban HIV-positive population compared with the general population: influence of combination antiretroviral therapy. J Hypertens. 2008;26:2126–33.
  4. Triant VA, Lee H, Hadigan C, et al. Increased acute myocardial infarction rates and cardiovascular risk factors among patients with human immunodeficiency virus disease. J Clin Endocrinol Metab. 2007;92:2506–12.
  5. Onen NF, Overton ET, Seyfried W, et al. Aging and HIV infection: a comparison between older HIV-infected persons and the general population. HIV Clin Trials. 2010;11:100–9.
  6. Gazzaruso C, Bruno R, Garzaniti A, et al. Hypertension among HIV patients: prevalence and relationships to insulin resistance and metabolic syndrome. J Hypertens. 2003;21:1377–82.
  7. Seaberg EC, Muñoz A, Lu M, et al. Association between highly active antiretroviral therapy and hypertension in a large cohort of men followed from 1984 to 2003. AIDS. 2005;19:953–60.
  8. Jericó C, Knobel H, Montero M, et al. Hypertension in HIV-infected patients: prevalence and related factors. Am J Hypertens. 2005;18:1396–401.
  9. European AIDS Clinical Society. Guidelines. Version 6.0. Accessed 18 October 2011.