Las consideraciones principales para las personas que viven con el VIH

Introducción a la hipogonadismo

El hipogonadismo es una patología endocrina común en PVVIH y puede ser descrito como hipogonadismo primaria (defecto de la gónada) o secundaria / hipogonadotrópico (trastorno externa de la gónada) . Aunque ambos se han relacionado con la infección por el VIH, el hipogonadismo secundario es más común entre las PVVIH. 1,2,3

En comparación con los sujetos control no infectados por el VIH emparejados por edad, los niveles de testosterona no unidos son significativamente más bajas en PVVIH.4 La prevalencia de niveles bajos de testosterona en hombres infectados por VIH con complejo relacionado con el SIDA o el SIDA se ha estimado de ser tan alta como 50%, con los niveles de testosterona en suero significativamente más bajos observados en aquellos con la enfermedad más avanzada.1 Por el contrario, en los hombres infectados por el VIH que reciben TARGA, se ha demostrado que está presente en aproximadamente el 20% de los pacientes.5

El hipogonadismo puede afectar tanto a hombres y mujeres, pero la deficiencia de andrógenos está mejor caracterizada en los hombres. Durante el curso de la progresión de la enfermedad del VIH, se informó de la pérdida de peso a preceder a la caída en los niveles totales de testosterona en suero en hombres.6 Del mismo modo, la deficiencia de andrógenos ha sido demostrado de ser común en las mujeres con desgaste de SIDA.7 En los casos en que la pérdida de peso asociada al VIH es evidente, se recomienda la medición de los niveles de testosterona.8 Sin embargo, las directrices de la Sociedad de Endocrinología recomiendan en contra de hacer un diagnóstico de "deficiencia de andrógenos 'en las mujeres debido a la falta de un síndrome clínico bien definido y los datos normativos sobre los niveles de testosterona total o libre que se pueden utilizar para definir el trastorno.9

Referencias

  1. Dobs AS, Dempsey MA, Ladenson PW, et al. Endocrine disorders in men infected with human immunodeficiency virus. Am J Med. 1988;84:611–616.
  2. Mylonakis E, Koutkia P, Grinspoon S. Diagnosis and treatment of androgen deficiency in human immunodeficiency virus-infected men and women. Clin Infect Dis. 2001;33:857–864.
  3. Grinspoon S, Bilezikian JP. HIV disease and the endocrine system. NEJM. 1992;327:1360–1365.
  4. Laudat A, Blum L, Guéchot J, et al. Changes in systemic gonadal and adrenal steroids in asymptomatic human immunodeficiency virus-infected men: relationship with the CD4 cell counts. Eur J Endocrinol. 1995;133:418–424.
  5. Rietschel P, Corcoran C, Stanley T, et al. Prevalence of hypogonadism among men with weight loss related to human immunodeficiency virus infection who were receiving highly active antiretroviral therapy. Clin Infect Dis. 2000;31:1240–1244.
  6. Coodley, Loveless MO, Nelson HD, et al. Endocrine function in the HIV wasting syndrome. J Acquir Immune Defic Syndr. 1994;7:46–51.
  7. Grinspoon S, Corcoran C, Miller K, et al. Body composition and endocrine function in women with acquired immunodeficiency syndrome wasting. J Clin Endocrinol Metab. 1997;82:1332–1337.
  8. Endocrine Society. Clinical Guidelines on Testosterone Therapy in Adult Men with Androgen Deficiency Syndromes. 2010. Accessed 22 February 2011.
  9. Endocrine Society. Androgen Therapy in Women. 2006. Accessed 2 September 2011.