Consideraciones clave para personas que viven con el VIH

La alteración renal (AR) relacionada con el VIH puede presentarse como insuficiencia renal aguda (IRA) o como enfermedad renal crónica (ERC) causadas directa o indirectamente por el VIH y/o debidas a efectos farmacológicos.1

  • La IRA puede estar asociada al tratamiento antirretroviral (ARV) o al de infecciones oportunistas asociadas al VIH.1
  • La ERC puede estar causada por muchos mecanismos fisiopatológicos como la nefropatía asociada al VIH (NAVIH).1
     

 Obtenga más información sobre el espectro de nefropatías en el paciente infectado con VIH.2 



En el estudio de pacientes ambulatorios con el VIH (HOPS), la proporción de muertes implicadas con enfermedad renal aumentó durante el período de 1996 a 2004 (p=0,037), al tiempo que disminuyeron las muertes por SIDA por la introducción de un tratamiento antirretroviral eficaz.3 



Los marcadores de la función renal están alterados hasta en el 30% de los pacientes infectados con VIH.4 La enfermedad renal relacionada con SIDA se ha convertido en una causa frecuente de enfermedad renal terminal (ERT) que precisa de diálisis4, y puede conllevar hospitalización, progresión a SIDA y muerte.4,5

  • La diabetes mellitus y la hipertensión son las causas más frecuentes de ERC entre la población general y la prevalencia de estas alteraciones está aumentando en las personas afectadas por el VIH.5
  • Las anomalías en la función renal han demostrado ser un indicador independiente de mortalidad en personas que viven con el VIH.6
  • La mayor prevalencia de AR en pacientes infectados por VIH ha quedado demostrada en un estudio en el que la prevalencia de AR fue más alta en mujeres mayores de 50 años y pacientes con un índice de masa corporal (IMC) bajo.7
  • La ERC se produce con una frecuencia cada vez mayor y un avance más rápido en personas infectadas por VIH de raza negra.5 Se ha demostrado que la NAVIH se da sobre todo en pacientes de ascendencia africana, lo que sugiere una predisposición genética.1
  • La exposición a determinados fármacos ARV, como indinavir y tenofovir puede estar asociada a una mayor prevalencia de la AR en personas que viven con el VIH.7
    • Aunque hay varios estudios que demuestran una asociación de tenofovir con la alteración renal8, otros estudios han demostrado que tal asociación no existe. El asunto sigue siendo objeto de investigación.1

Más información sobre las causas de la AR o sobre los factores de riesgo de desarrollar AR.

  • En un estudio observacional retrospectivo realizado en Europa se detectó una prevalencia de ERC entre personas con VIH del 3%. En este estudio, el desarrollo de la ERC se asoció a:
    • Edad >50 años
    • Bajo recuento de células CD4+9 
       

Los ARV pueden ser directamente nefrotóxicos o provocar cambios en la función renal, al inducir a una vasculopatía metabólica y/o a daño renal.1 La mejora general en la supervivencia de los pacientes infectados por VIH que reciben ARV lleva a un aumento de los factores asociados al deterioro de la función renal, entre los que se incluyen:

  • Envejecimiento
  • Comorbilidades (hipertensión arterial, diabetes e hiperlipidemia)
  • Acontecimientos adversos de los fármacos ARV
  • Baja calidad de vida10
     

Referencias

  1. Röling J, Schmid H, Fischereder M, Draenert R, Goebel FD. HIV-associated renal diseases and highly active antiretroviral therapy-induced nephropathy. Clin Infect Dis. 2006;42:1488–1495.
  2. Elewa U, Sandri AM, Rizza SA, Fervenza FC. Treatment of HIV-associated nephropathies. Nephron Clin Pract. 2011;118:c346–354.
  3. Palella FJ Jr, Baker RK, Moorman AC, et al. Mortality in the highly active antiretroviral therapy era: changing causes of death and disease in the HIV outpatient study. J Acquir Immune Defic Syndr. 2006;43:27–34.
  4. Gupta SK, Eustace JA, Winston JA, et al. Guidelines for the Management of Chronic Kidney Disease in HIV-Infected Patients: Recommendations of the HIV Medicine Association of the Infectious Diseases Society of America. Clin Infect Dis. 2005;40:1559–1585.
  5. Winston J, Deray G, Hawkins T, Szczech L, Wyatt C, Young B. Kidney disease in patients with HIV infection and AIDS. Clin Infect Dis. 2008;47:1449–1457.
  6. Szczech LA, Hoover DR, Feldman JG, et al. Association between renal disease and outcomes among HIV-infected women receiving or not receiving antiretroviral therapy. Clin Infect Dis. 2004;39:1199–1206.
  7. Déti EK, Thiébaut R, Bonnet F, et al. Prevalence and factors associated with renal impairment in HIV-infected patients, ANRS C03 Aquitaine Cohort, France. HIV Med. 2010;11:308–317.
  8. Mocroft A, Kirk O, Reiss P, et al. Estimated glomerular filtration rate, chronic kidney disease and antiretroviral drug use in HIV-positive patients. AIDS. 2010;24:1667–1678.
  9. Colson AW, Florence E, Augustijn H, Verpooten GA, Lynen L, Gheuens E. Prevalence of chronic renal failure stage 3 or more in HIV-infected patients in Antwerp: an observational study. Acta Clin Belg. 2010;65:392–398.
  10. Boulware LE, Jaar BG, Tarver-Carr ME, Brancati FL, Powe NR. Screening for proteinuria in US adults: a cost-effectiveness analysis. JAMA. 2003;290:3101–3114.